Alonso De Sandoval Red Bandatos | Alonso de Sandoval
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Alonso de Sandoval

Alonso de Sandoval (7 de diciembre de 1576 Sevilla, España-25 de diciembre de 1652 Cartagena de Indias, Colombia) fue un sacerdote jesuita español que se dedicó a la evangelización de los esclavos negros que fueron transportados forzadamente a Cartagena de Indias. Es particularmente conocido por su tratado De instauranda Æthiopum salute, una importante contribución al estudio del comercio de esclavos y el impacto de la religión en los procesos de esclavización.

Alonso de Sandoval nació en Sevilla el 7 de diciembre de 1576. El padre de Sandoval había trabajado como funcionario del gobierno en la burocracia española y viajó a América a finales del año 1550, a regiones que incluyen lo que ahora se conoce como Chile y Bolivia. Sandoval tenía 11 hermanos, nacidos de relaciones que su padre había tenido con tres mujeres distintas, uno de los cuales fue descrito como un hijo mestizo. Su padre regresó a España en 1573, llevnado con él a su esposa, a su hijo mestizo “ilegítimo”, a otros cuatro de sus hijos, a su suegra, a dos sirvientes y a un esclavo. Se supone que la primera esposa del padre de Sandoval falleció de camino a España o poco después, porque él se habría casado con otra mujer tras llegar a España. Esa nueva esposa de su padre sería la madre de Alonso y de varios de sus hermanos.1​ Cuando Sandoval cumplió siete años, él y su familia acompañaron a su padre a Lima en otro empleo burocrático. Es en Lima, capital del virreinato del Perú, donde Sandoval recibió gran parte de su educación. Era común que muchos españoles ricos que residían en las capitales virreinales de Lima y México educaran a sus hijos en prestigiosas instituciones religiosas, ya que la Iglesia Católica funcionaba como una rama importante de la burocracia española. Sandoval estudió en el Colegio Jesuita de San Pablo en Lima, considerado como uno de los mejores colegios de las Américas en ese momento.2​. En 1593 se unió oficialmente a la Compañía de Jesús y fue enviado a Cartagena de Indias en 1605. Sandoval permaneció y trabajó en Cartagena por el resto de su vida y fue nombrado como director del Colegio de Jesuitas de Cartagena. Finalmente, murió en una epidemia que afectó a la ciudad en 1652.3​

«De instauranda Æthiopum salute»
De instauranda Æthiopum salute se publicó originalmente en español en Sevilla en 1627, con el título de Naturaleza, policía sagrada y profana, costumbres y ritos, disciplina y catecismo evangélico de todos los etíopes o De instauranda Aethiopum salute 4​. Actualmente, sólo unas pocas bibliotecas en Europa, Estados Unidos y América Latina tienen copias de la edición original de este libro. Luego, Sandoval hizo publicar una segunda edición en 1647, que se enfocó en corregir y extender el Libro 1 de la primera edición. También agregó índices extensos de nombres de lugares y fuentes. Sin embargo, también es muy difícil encontrar hoy la edición de 16475​. El tratado De instauranda Aethiopum salute, representa la perspectiva española y católica sobre los africanos y los esclavos africanos traídos a América en la década de 1600. Sandoval percibió su trabajo como un estímulo para una inclusión humana y justa de los africanos en la Iglesia Católica, a pesar del hecho de que sus palabras pueden haber contribuido indirectamente a formular ideologías racistas.

En De instauranda, Sandoval se basa en las tradiciones intelectuales e ideológicas de los jesuitas, así como en sus experiencias personales de educación y formación jesuita, que habían incidido en su visión acerca de la cristianización de personas africanas. Sin embargo, aunque constituyó un estudio valioso y único, De instauranda cayó pronto en el olvido. Censi sostiene que el hecho de que los monarcas ibéricos, la élite colonial y los propios jesuitas estuvieran beneficiándose significativamente de la esclavización podría haber influido en la falta de interés en De instauranda 6​. El hecho de que no fuera una herramienta de propaganda efectiva para los enemigos de España, en contraste con la enormemente famosa obra de Las Casas, podría explicar por qué De instauranda tampoco se tradujo o popularizó en otras lenguas europeas. Las historias de crímenes en el comercio de esclavos y el descuido de la cristianización de los esclavos africanos, no fueron suficientemente convincentes en el siglo XVII, como lo habían sido las denuncias de malos tratos de los amerindios por parte de los españoles en el siglo XVI.7​

Bibliografía
Alonso de Sandoval, De Instauranda aethiopum salute, Historia de Aetiopia, naturaleza, policia sagrada y profana, costumbres, ritos y catechismo evangélico de todos los aetíopes con que se restaura la salud de sus almas, Madrid, 1647.
Alonso de Sandoval, De Instauranda aethiopum salute, El mundo de la esclavitud negra in America, préf. Angel Valtierra, Biblioteca de la Presidencia de Colombia, 1956
Alonso de Sandoval, Un tratado sobre le esclavitud, intro. Enrequita Villa Vilar, Madid, Alianza Universitad, 1987.
Referencias
Germeten, Nicole Von (2008). Treatise on slavery : selections from De instauranda Aethiopum salute. p. ix. ISBN 978-0-87220-930-5.
Germeten, Nicole Von (2008). Treatise on slavery : selections from De instauranda Aethiopum salute. p. x. ISBN 978-0-87220-930-5.
Germeten, Nicole Von (2008). Treatise on slavery : selections from De instauranda Aethiopum salute. p. x-xi. ISBN 978-0-87220-930-5.
Germeten, Nicole Von (2008). Treatise on slavery : selections from De instauranda Aethiopum salute. p. xxix-xxx. ISBN 978-0-87220-930-5.
Restrepo, Eduardo (30 de diciembre de 2005). «De instauranda æthiopum salute: sobre las ediciones y características de la obra de Alonso de Sandoval». Tabula Rasa (3): 16-17. doi:10.25058/20112742.226.
Cenci, Márcio Paulo (2015). «African Slavery and Salvation in the ‘De Instauranda Aethiopum Salute’ of Alonso de Sandoval S. J. (1577-1652)». Patristica et Mediaevalia (36): 81.
Hall, Gwendolyn Midlo (2007). Slavery and African ethnicities in the Americas: restoring the links. p. 27. ISBN 978-0807858622.

https://es.wikipedia.org/wiki/Alonso_de_Sandoval

 

Sandoval, Alonso de. Sevilla, 7.XII.1576 – Cartagena de Indias (Colombia), 25.XII.1652. Religioso jesuita (SI), catequista, escritor.

Hijo de Tristán Sánchez, toledano y personaje destacado de la elite limeña del siglo xvi, y de su segunda mujer, María de Aguilera, Alonso de Sandoval nació en Sevilla, donde su familia se encontraba por estar su padre tramitando la obtención de un oficio burocrático. En 1583 su padre consiguió la plaza de contador de la Real Hacienda de Lima y se embarcó rumbo a su destino junto a su mujer y sus doce hijos, de los cuales seis serían religiosos. Ya en la Ciudad de los Reyes, Sandoval estudió en el Colegio de San Martín y, en 1595, ingresó en la Compañía de Jesús. Tras cursar allí el noviciado y la Filosofía, se trasladó a Cuzco, donde completó un año de Teología y fue ordenado sacerdote en 1604. Al año siguiente fue destinado al recién fundado Colegio de Cartagena de Indias, en el que Sandoval se convirtió en el principal impulsor del apostolado entre los esclavos negros. En 1606 y 1608 realizó viajes de misión por las regiones de Urabá y Antioquía respectivamente. Su experiencia con los negros bozales le llevó a cuestionar la nulidad del bautismo que recibían en las costas africanas y a proponer métodos alternativos para su catequesis. Visitaba las bodegas de los navíos negreros cuando llegaban a puerto y, allí mismo, alimentaba y consolaba a los esclavos del penoso viaje. Con la ayuda de intérpretes nativos, averiguaba su procedencia y quiénes no habían recibido un bautismo válido, para catequizarlos y poder bautizarlos ajustándose debidamente al rito sacramental.

Aunque sus propuestas encontraron respaldo entre diferentes teólogos e, incluso, recibieron la aprobación del arzobispo de Sevilla en 1614, durante algún tiempo se prohibió a los jesuitas bautizar a los esclavos por ser competencia de los párrocos. Entre 1617 y 1619 se trasladó a Lima para resolver unos asuntos económicos de su colegio y dejó como sustituto en Cartagena a san Pedro Claver, quien sería desde entonces el principal discípulo de sus métodos misionales.

En Lima comenzó la redacción de su obra Naturaleza, policía sagrada y profana, costumbres y ritos, disciplina y catecismo evangélico de todos los etíopes, publicada en Sevilla en 1627 y dividida en cuatro libros. El primero de ellos es toda una descripción antropológica de los pueblos africanos de los que procedían los esclavos. El segundo detalla la injusta situación de los negros sin llegar a condenar, no obstante, la esclavitud. El tercero recoge la metodología fruto de su propia experiencia y aborda el problema de los “rebautismos”. El cuarto, finalmente, es una apología del apostolado jesuítico con los negros de Nueva Granada. En 1620 se le nombró procurador general de la provincia del Nuevo Reino y, entre 1624 y 1628, fue rector del Colegio de Cartagena, cuya dirección le valió críticas muy desfavorables por parte de sus superiores. Por ese motivo y por vulnerar la ortodoxia imperante con sus métodos misionales, los padres generales de la Compañía le negaron siempre la profesión de los cuatro votos, a pesar del insistente ruego de sus hermanos de la provincia. Su obra mereció una segunda edición, publicada en Madrid en 1647 con el título de De instauranda aethiopum salute, que sólo incluyó el primero de los libros de la anterior, si bien muy ampliado y corregido tras muchos más años de observación y convivencia con las poblaciones africanas. Murió en la Navidad de 1652, víctima de la enfermedad contraída en la epidemia que asoló Cartagena el año anterior.

Obras de ~: Historia de la Vida del Padre Francisco Xavier. Compuesta en lengua portuguesa por el Padre Ioan de Lucena, Sevilla, 1619; Naturaleza, policía sagrada y profana, costumbres y ritos, disciplina y catecismo evangélico de todos etíopes, Sevilla, 1627; De instauranda Aethiopum salute, Madrid, 1647 (reimp. con el tít., Un tratado sobre la esclavitud. Alonso de Sadoval, introd., transcr. y trad. de E. Vila Vilar, Madrid, Alianza Editorial, 1987).

Bibl.: A. Valtierra, Cuarto centenario del nacimiento de San Pedro Claver, 24 de junio de 1580-24 de junio de 1980. Pedro Claver, S. J., el esclavo de los esclavos. El forjador de una raza. El hombre y la época (1580- 1980), vol. I, Bogotá, Banco de la República, 1980, págs. 461-511; E. Vilar Vilar, “En torno al P. Sandoval, autor de un tratado sobre la esclavitud”, en Eglise et politique en Amerique Hispanique, xvi-xviiie siècle, Bordeaux, Presses Universitaires, 1984, págs. 65-75; C. E. O’neill y J. M. Domínguez (dirs.), Diccionario histórico de la Compañía de Jesús. Biográfico-Temático, vol. IV, Roma-Madrid, Institutum Historicum Societas Iesus-Universidad Pontificia de Comillas, 2001, págs. 3495-3496.

Jaime José Lacueva Muñoz http://dbe.rah.es/biografias/21126/alonso-de-sandoval

ALONSO DE SANDOVAL: EL DEFENSOR DE LAS NEGRITUDES

Alonso de Sandoval: el defensor de las Negritudes

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Alonso de Sandoval dedicó cuarenta y cinco años a observar los despojos humanos que los barcos negreros trasladaban desde la lejana África al puerto de Cartagena de Indias. Dicen que bautizó a más de sesenta mil, que vomitó sus entrañas al bajar a las fétidas bodegas donde se hacinaban vivos y muertos junto a moribundos y heces, y que de tanto hablarles en un latín que nadie entendía terminó entendiendo él mismo lo que significaba ser africano. Dejó de verlos entonces como lo que no eran pero todos suponían: bestias, y los supo humanos, y su inicial tarea evangelizadora cambió a una labor humanitaria, de ayuda al moribundo, al desesperado, al más evidente paralelismo de su adorado ecce homo. Incluso escribió un largo tratado sobre el africanismo y cómo tratar a esos seres despojados de cualquier humanidad. Como premio a tanto desvelo contrajo la peste bubónica y agonizó durante tres años hasta que murió a los setenta y tres. Por si fuera poco, su obra se diluyó en la historia y el eco que mereció su esfuerzo lo acaparó Pedro Claver, que fue su alumno y además le adelantó al ser elevado a los altares como santo por su lucha contra la esclavitud. Entre sus contemporáneos no faltó quien vio un castigo divino en tan horrible muerte porque si en algo se había distinguido Alonso fue en una crítica inteligente al incontestable negocio de la esclavitud y en arrastrarse por los bajos fondos de la Cartagena colonial procurando alivio a esos pobres seres arrancados de sus selvas para languidecer cargados de cadenas bajo el sol del Caribe.

Un recuerdo que hoy sigue grabado a sangre y fuego en la mente colectiva de las Negritudes colombianas, sobre todo de los cartegeneros negros, y en un floclore que Joe Arroyo inmortalizó para siempre en su letra Rebelión:

Cuando aqui
Llegaban esos negreros
Africanos en cadenas
Besaban mi tierra
Esclavitud perpetua

‘A mí me ha cabido por gran dicha y bienaventuranza mía ser padre de todos los negros e indios de toda esta ciudad y sus estancias’, decía Sandoval mientras murmuraban los negreros. Pocos hubieran sospechado cuando salió de su Sevilla natal que Alonso destacaría en la defensa de esas miserables criaturas que ni para trabajar servían y tampoco lo creerían sus vecinos de Lima, donde se había establecido su familia. Formado como jesuita, su primera misión le llevó a Cartagena para descubrir esos rostros que tanta fascinación le provocaron. Y para descubrir también que sus colegas jesuitas bautizaban a los ‘morenos’, como les llama, mientras almuerzan y sin levantarse de la silla, simplemente arrojándoles un jarro de agua por la cabeza, en silencio. Ahí le surgen tan grandes dudas que escribe un tratado de nombre laberíntico: ‘Pregúntase si es lícito baptizar los morenos de Cartagena como los padres de la Compañía los baptizan‘, una inquietud que le granjea la enemistad de los clérigos más perezosos y de los negreros con menos escrúpulos.

Alonso debió de horrorizarse cuando comprobó que los curas bautizaban a los esclavos mientras los encadenaban, que les soltaban largos latinajos en un idioma que les resultaba ininteligible y que les aseguraban que el paraíso les aguardaba tras la fachada de una vida sometida al yugo de los trabajos forzados. Alonso, el sevillano, sintió nacer un alma africanista y escribió en 1627 su más conocida obra, de enrevesado título: ‘Naturaleza, policía sagrada y profana, costumbres y ritos, disciplina y catecismo evangélico de todos los etíopes’, más conocida como ‘El mundo de la esclavitud negra en América’. Una larga relación de la historia y ritos de los pueblos de Guinea y Angola (aunque para él todo era Etiopía), la terrible experiencia de la esclavitud y los malos tratos que reciben de manos de sus patronos.

La obra de Sandoval denuncia la lamentable situación en la que se encuentran miles de seres humanos a los que nadie concede el dudoso privilegio del alma y, por primera vez en un clérigo, llama la atención de la iglesia sobre este problema. Su obra encontró eco en su alumno Pedro Claver, como decía antes, que dedicó su vida a los esclavos con tanta pasión que entró en el santoral por la puerta grande y oscureció la labor de su maestro hasta el punto de que es más conocido en el mundo anglosajón que en el hispánico. Un contrapunto a la historia de uno de los más grandes negreros de la historia, el malagueño Pedro Blanco, del que ya he hablado aquí. De Sandoval hoy apenas queda huella. Afortunadamente de Pedro Blanco tampoco…

Referencias:

Su libro De instauranda Aethiopum salute: https://books.google.es/books?id=mqeoRPCNBdYC&printsec=frontcover&dq=alonso+de+sandoval&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwign4j27a_PAhUCXhQKHfoyCtEQ6AEIITAB#v=onepage&q=alonso%20de%20sandoval&f=false

Teología de la Liberación, Antonio José Echeverría, http://es.scribd.com/doc/23181290/Antonio-Jose-Echeverry-Perez-Teologia-de-la-liberacion

http://www.losmundosdehachero.com/9843-2/