«Atravesamos tiempos sombríos en materia de avances para la defensa y protección de los derechos de las mujeres. En distintos lugares del planeta se aprecia una tendencia regresiva en torno a las políticas públicas que reconocen la diversidad de género o los derechos sexuales y reproductivos. Ideologías conservadoras y fundamentalismos religiosos, se orientan a revertir importantes conquistas en materia de derechos para las mujeres, tal y como lo reconoce el informe del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas para los Derechos de las Mujeres, presentado ante el Consejo de Derechos Humanos a mediados del 2018. En este panorama Colombia no es la excepción, por el contrario, a este contexto general hay que sumarle, las recurrentes agresiones que deben enfrentar las personas defensoras de derechos humanos en razón de su labor, ante las cuales las defensoras se encuentran en un gran riesgo por la doble condición de ser mujeres y tener liderazgo. En medio de este panorama surge el presente informe, que tiene como propósito profundizar en la comprensión de los elementos particulares a tomar en cuenta en un marco de agresiones a defensoras de derechos humanos, además de evidenciar los avances logrados a partir de sus luchas en materia de política pública, y visibilizar las agresiones sufridas en un periodo de siete años comprendido entre el 2013 y el 2019. El informe es el resultado de una sinfonía de voces de mujeres comprometidas con la defensa de los derechos humanos y sus organizaciones. Es fruto del trabajo comprometido ydedicado de Sisma Mujer y LIMPAL, tomando en cuenta también los aportes de los espacios de articulación a los que pertenecen que son la Cumbre de Mujeres por la Paz y GPAZ, y que junto con la sistematización y el seguimiento de las agresiones a personas defensoras realiza el Programa Somos Defensores, lo ha hecho posible.»